Archivos para enero, 2016

CASO ISABEL CARRASCO

Publicado: 21 enero, 2016 en ESTÁ PASANDO, Uncategorized

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Tímida al inicio del interrogatorio, respondiendo casi en un susurro al principio, Triana Martínez, de 36 años, ha estado este mediodía cerca de tres horas y media respondiendo a las preguntas del fiscal jefe de León, el letrado de Raquel Gago y a su propio abogado.

Acusada también del asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y para la que el fiscal pide 23 años de cárcel, la introvertida y reservada Triana se defendió bien desde el estrado. En ningún momento perdió los papeles frente al intento del fiscal Emilio Fernández de atosigarla con contradicciones. Detalló su presunto encuentro en casa de Carrasco la noche que la víctima presuntamente se le insinuó para mantener relaciones sexuales, exculpó en todo momento a su amiga Raquel Gago e interpretó a la perfección su papel de hija absolutamente dependiente de su madre, Montserrat González , que no le quitó ojo ni un segundo y a la que en todo momento se refirió como “mamá”.

Poco a poco, Trinidad fue subiendo el tono de su voz e hilando frases más largas en su relato. Con el fiscal jefe de León, Triana no perdió los nervios pese a las intenciones de Emilio Fernández de hacerle ver que era poco creíble que madre e hija no estuvieran compinchadas con Raquel Gago la tarde del 12 de mayo del 2014 en la que Montserrat Domínguez asesinó a Isabel Carrasco, y que el encuentro de las tres ese día fuera una mera casualidad. La ingeniera en telecomunicaciones reconoció que “mamá” le comentó en su momento su idea de matar a Isabel Carrasco, pero que ella le advirtió de que no podía hacer esa locura, y que siempre creyó que aquel plan se le había quitado de la cabeza. Reconoció haber ayudado a su madre a buscar por Internet marcas de revólver, precios, manuales de uso y vendedores de segunda mano, pero que confiaba en que su madre no tiraría adelante su plan de acabar con Carrasco, a la que ella también señalaba como la única responsable de todas sus desdichas.

El día del crimen, Triana comió con su madre en casa, y después se acercó Raquel a tomar un té. “No estuvo más de media hora, lo que duró el té. Hablamos del té que nos íbamos a servir. Nada más”. La acusada quitó toda relevancia a ese encuentro y explicó que marchó después con su madre al centro. Mientras Montserrat, dijo, se fue a caminar, ella se dedicó a mirar escaparates por el centro. A las 17.16 horas Montserrat telefoneó a su hija. Según la acusación, la llamada se produjo segundos después del crimen, para confirmar que lo había hecho y para que estuviera atenta porque le iba a entregar el arma. Sin embargo, Triana ha explicado que la llamada se produjo antes de los disparos y que su madre le dijo, nerviosa y alterada: “Estoy viendo a Isabel, ahora mismo voy a terminar con todo esto. Espérame en el coche…”, y que ella, muy asustada le respondió: “Mama no hagas una tontería por favor, voy para allá”. Pero ya era demasiado tarde, según su versión. Triana relató que fue al encuentro de su madre, que vio como arrojaba un bolso en un callejón, y que ante el temor de que hubiera utilizado el arma reglamentaria de su padre, inspector jefe de la comisaría de la Policía en Astorga, fue directamente a buscar el bolso para esconderlo y proteger a su padre. Había perdido a su madre de vista. Empezó a buscarla y entonces vio, por casualidad, a su amiga Raquel Gago que hablaba “muy animadamente” con un chico en la calle. Pese a tenerla delante, le llamó por teléfono con un móvil de tarjeta prepago, al tiempo que se dirigía hacía ella. No hablaron. “No le quise interrumpir”. Pero, según ha contado, se dirigió hasta el coche de Raquel, que la policía municipal abrió con su mando a distancia, abrió la parte trasera del vehículo y depositó en el suelo, “un poco metidín bajo el asiento”, el bolso con el arma dentro.

En este punto Triana desvinculó completamente a Raquel. “Me siento muy mal porque metí a Raquel en este lío. Yo no pretendía darle problemas. Mi idea era ir a buscar el arma después de ver a mi madre, pero ya no pude”, dijo. No pudo porque la detuvieron. Triana describió en términos parecidos a su madre el acoso laboral y personal que sufrió por parte de Isabel Carrasco después de que haberse negado a mantener relaciones sexuales con ella. Triana aseguro que nunca antes contó el incidente íntimo con la presidenta de la Diputación de León porque “me daba muchísima vergüenza”. Y se mostró tímida y reservada en el momento de rememorar el suceso, pese a las insistencias de su letrado de que fuera clara y entrar en detalles de lo ocurrido porque era “muy importante” que lo conocieran los miembros del jurado.

Triana describió la casa de Carrasco a la que acudió una noche de enero del 2010 para ayudarla a subir unas aplicaciones en el teléfono móvil. Ya sentadas en el comedor, dijo, y con sendas copas de vino, Carrasco se le acercó, según Triana, y mientras le decía que su olor era muy bueno le besó por sorpresa en la boca. “Yo me quedé mal porque no me lo esperaba. Me intenté levantar, pero ella me agarró. No quería que me levantara”, dijo. Entonces, añadió ella, “me dijo que no pasaba nada, que estuviera tranquila, que yo era muy guapa, que le gustaba mucho y que quería estar conmigo.” Cuando Carrasco vio, siempre según Triana, que la idea de la mujer era irse de casa le amenazó: “Piensa mucho antes de irte. Tienes mucho que ganar y poco que perder”.

 

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El vecino de Narón Juan Fraga Allegue, de 79 años, ingresó el miércoles en prisión como presunto autor de la muerte de su esposa,Caridad Pérez Calderón, también de 79 años, ocurrida en el domicilio familiar de Cornido, en la parroquia naronesa de O Couto, el pasado 29 de diciembre.

Las investigaciones policiales permitieron esclarecer la muerte violenta de la mujer, que además de ser degollada presentaba varias cuchilladas y golpes, y el martes por la tarde se procedió a la detención del marido, que tanto en la comisaría como el miércoles en el juzgado de Ferrol negó reiteradamente que fuese el autor de la muerte de su esposa.

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Desde un principio, la Policía mantuvo como principal hipótesis de su investigación que el caso se trataba de un nuevo episodio de violencia machista que se trató de enmascarar con la simulación de un robo. De todos modos, tampoco descartaron otras vías, que también fueron analizadas por lo agentes. Las dudas se planteaban respecto a la autoría del crimen, en el sentido de determinar si fue solo el marido o tuvo ayuda de otras personas en la comisión del delito. De ahí que la detención de Fraga Allegue llegue varias semanas después de la muerte de la mujer.

Una de las pistas que condujeron hacia el marido fue precisamente elenseñamiento con la víctima y la posible simulación de un robo. La habitación en la que apareció el cuerpo sin vida de la septuagenaria estaba revuelta y en el coche del ahora encarcelado se hallaron algunas joyas que pertenecían a la fallecida, si bien el cadáver conservaba una pulsera, la cadena y el reloj puestos. El sospechoso justificó la presencia de las joyas en el vehículo explicando que las habían dejado allí para llevarlas a reparar.

Otro hecho que llamó la atención de los investigadores del crimen de Narón fue la declaración de una médico del 061 que acudió al lugar de los hechos el día que tuvo lugar el homicidio de Caridad Pérez Calderón, quien declaró extrañarse de que el marido, que fue el que avisó del descubrimiento del cadáver, no presentase ni una sola mancha de sangre en su ropa, cuando ella, con solo darle la vuelta al cuerpo, se había embadurnado. A este respecto, el esposo dijo a los agentes que cuando la encontró tendida en el suelo le tocó las piernas para ver si reaccionaba y que, acto seguido, salió a la calle para pedir ayuda a los vecinos.

El marido de la víctima contaba con una coartada que se estima que pudo haber sido minuciosamente elaborada, ya que su presencia en diferentes lugares esa mañana fue grabada por varias cámaras de seguridad. Así, se ha comprobado que estuvo, en compañía de un amigo íntimo con el que supuestamente mantiene una relación sentimental desde hace años, en el edificio administrativo de la Xunta, ubicado en la plaza de España de Ferrol, en las oficinas de Hacienda de la avenida de Esteiro, en una administración de lotería, una panadería y una cafetería de la plaza del Callao.

Según su versión, acudió a esos lugares acompañando al amigo, que era el que tenía que hacer varias gestiones.

El hombre declaró a los agentes que el día de autos había salido de su casa entre las 8.30 y las 8.45 horas, y que no regresó hasta las 13.55, momento en el que encontró a su mujer en medio de un charco de sangre.

La autopsia practicada por los forenses del Imelga de Ferrol ha permitido situar la hora de la muerte entre las ocho de la mañana y las doce del mediodía, con lo que, según fuentes de la investigación, habría una franja de media hora o tres cuartos en la que podría haber cometido el crimen, limpiar la casa y cambiarse de ropa.

Lo que no se ha logrado encontrar es el cuchillo utilizado en el homicidio, a pesar de que durante varios días la Policía peinó los terrenos próximos a la vivienda e incluso se echó mano de los bomberos el pasado fin de semana para revisar el tejado y los canalones de la casa, sin resultado positivo.

La doble vida que llevaba Juan Fraga Allegue, que supuestamente mantenía una relación sentimental con otro hombre desde hace años, es otro de los indicios valorados por la Policía en el momento de determinar la presunta autoría del homicidio de la esposa. A este respecto, algunos vecinos dicen ser conocedores de esa situación, al igual que la fallecida, ya que hace algún tiempo incluso habían ido los tres juntos al mercadillo.

Entre otras cuestiones, a los investigadores les llamó la atención el hecho de que tres estancias de la casa estuviesen escrupulosamente limpias -la cocina, el pasillo y el baño-, así como que las puertas no estuviesen forzadas y que no apareciesen huellas de guantes ni tampoco dactilares.

Otro indicio lo aporta la circunstancia de que no se echase en falta dinero ni ningún otro objeto de valor, salvo las joyas que aparecieron en el coche del marido.

Según fuentes consultadas por este periódico, un vecino de la zona declaró a la Policía que el día de autos, sobre las ocho y media de la mañana, vio a una persona subida al tejado de la vivienda de la víctima y que, por la complexión y la forma de moverse, le pareció que era el detenido, aunque reconoció que no se veía bien porque todavía era de noche y estaba a bastante distancia. Este testimonio fue el que propició que los bomberos revisasen el tejado, en el que no encontraron nada.

En la Policía no consta ninguna denuncia de la mujer por maltratoy los vecinos interrogados manifestaron no tener conocimiento de la existencia de episodios de violencia. El Concello de Narón convoca para las 12 del jueves un concentración de repulsa por esta muerte.

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Efectivos de la Guardia Civil han hallado el cadáver de un hombredesaparecido en octubre de 2014 enterrado en la propiedad de una de las tres personas que han sido detenidas en relación con este suceso, según ha informado el Instituto Armado en un comunicado.

Los agentes localizaron el cadáver el pasado día 11 de enero en L’Alcúdia (Valencia) y como consecuencia detuvieron a tres personas por un delito de homicidio doloso.

Este esclarecimiento de los hechos es fruto de la operación ‘Balumba’ de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Valencia. Tras una investigación que ha durado un año y medio los agentes han conseguido encontrar el cadáver de esta persona y detener a dos varones y una mujer de edades comprendidas entre los 34 y 35 años y nacionalidad española.

Uno de los implicados ya había sido detenido por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Clau’, en la que se desarticuló el entramado criminal que él dirigía para la distribución de armas de fuego.

El cadáver se halló en una parcela propiedad de uno de los detenidos, donde con la colaboración de medios humanos y materiales de la Unidad Militar de Emergencia (UME), y haciendo uso de maquinaria pesada, geo-radar y canes detectores de restos cadavéricos, se consiguió localizar enterrado el cadáver del desaparecido.

Las diligencias han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Lliria, donde ha sido decretadas secretas, ya que la operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.

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Andrés Ulises Castillo Villarreal atraía a sus víctimas hasta una casa con promesas y ofrecimientos de drogas. Luego las violaba, las asesinaba y las descuartizaba.

El «descuartizador de Chihuahua», está acusado a sus 35 años de asesinar a tres hombres y de violar a dos más. Pero las autoridades mexicanas estudian su probable vinculación con otros 12 asesinatos «con alto grado de brutalidad».

El preso es Andrés Ulises Castillo Villarreal y/o Ulises Andrés Castillo Villagrán, de 35 años de edad, y es el presunto responsable de los asesinatos calificados de Lorenzo Ernesto Olivas Berrios, Daniel Alfonso Rodríguez Morales y Fernando Valles Gandarilla.

Chihuahua es uno de los treinta y un estados que, junto con el Distrito Federal, conforman las treinta y dos entidades federativas de México.

Las investigaciones del caso empezaron el 17 de noviembre «con la localización de extremidades inferiores humanas en el patio de una casa abandonada» de la capital homónima de Chihuahua.

Dos días después han hallado el cuerpo. En diciembre y en la misma localidad han hallado nuevos restos de otro cuerpo desmembrado. El tercer muerto fue hallado tras la confesión de Castillo Villarreal, detenido en diciembre—aunque se dio a conocer el pasado miércoles—, a quien reconoció haber enterrado en una de las habitaciones de su vivienda.

Fue hallado el cuerpo desmembrado de Rodríguez en la misma localidad el 13 de diciembre, un día después de que fuera dado también por desaparecido.

El psicólogo crimilista Jorge Jiménez informa que atraía a sus víctimas hacia una casa con algún engaño, en este caso basado en las drogas posiblemente.

El hecho de la violación previa indicaría que sería un asesino con un claro componente sexual, en el que el acto tiene que ser violento, con dominación y agresividad sobre la víctima.

Pero, ¿por qué asesinar tras 35 años? Generalmente hay un factor psicológico importante, un condicionante personal, familiar o una experiencia previa. También una situación puede ser dada que agregue estrés a el sujeto y fomente el comportamiento homicida.

Pero en este caso, además, «el abuso del alcohol o de drogas es importante», informa Jiménez. Según el experto, generaría un deterioro mental serio y a el mismo tiempo influiría en su capacidad de inhibición: sería más posible que saliesen a flote unos comportamientos que en un estado de plena conciencia estarían, en caso de que se encontrase bajo los efectos de estas materias «bajo control».

Para los asesinos en serie, la relación entre violencia y sexualidad es muy común, menciona Jiménez.

Este tipo de personas aprenden durante su juventud que sexualidad y violencia están relacionadas y desarrollan comportamientos y fantasias de tipo violento. «Paulatinamente se desarrollará y llega un punto en el que no le es sufciente con las fantasías y tienen que pasar a la acción».

Esto informaría, por ejemplo, las denuncias previas que pesan sobre el «descuartizador de Chihuahua» por agresión sexual. Pero a estas dos primeras víctimas, según los testimonios brindados, solo les ha amenazado tras la violación. Asesinar habría sido, al final opina el psicólogo criminalista. Cuando ni las fantasías ni los actos cometidos han sido suficientes para tranquilizar sus necesidades, final es una evolución.

Mientras, algunos medios mexicanos apuntaron a la existencia de juguetes infantiles al lado de los cuerpos de sus víctimas y Castillo Villarreal alegó durante los interrogatorios que durante su infancia padeció abusos sexuales. «Eso ni justifica ni tiene por qué tener relación con los homicidios cometidos. Solo una agresión así no genera este tipo de conducta», defiende Jiménez.

Sin embargo, sigue el experto, de confirmarse la relación de los carritos infantiles hallados con el asesino confeso, sí podría apuntar a una necesidad psicológica vinculada con la infancia.

La «firma» de los asesinos en serie es una característica más cinematográfica que real, informa el psicólogo criminalista Jorge Jiménez, tal y como se comprende a ellas popularmente. Aunque casos pueden ser conocidos como el de el español «asesino de la baraja», se debía más a un componente narcisista de la personalidad del asesino en particular, cuando se ha dado que a lo que se conoce a nivel técnico como la «firma» de un crimen.

«La firma se relaciona con la motivación del asesino. En la realidad no encontramos muchos asesinos que dejen una carta. En caso de que el asesino necesite golpear a su víctima más allá de lo necesario, una firma sería, por ejemplo, la furia: o si estrangula a sus víctimas porque necesitara el contacto físico, ver como se le escapa la vida y sentir como tiene poder», asegura el experto.

 

EL PRIMER ASESINATO DE LA HISTORIA

Publicado: 8 enero, 2016 en ESTUDIOS

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El primer fragmento del cráneo número 17 de la Sima de los Huesos de Atapuerca apareció en el año 1990. Hicieron falta dos décadas para recomponer el cráneo completo del individuo Cr-17 a partir de 52 pedacitos de huesos fósiles. Los casos policiales no suelen ser sencillos de resolver, pero la metodología se complica de forma dramática cuando el crimen tiene 430.000 años de antigüedad.Ver más

«Encontrar la pistola humeante es dificilísimo», asegura Nohemi Sala , investigadora del Centro de Evolución y Comportamiento Humanos de la Universidad Complutense de Madrid y del Instituto de Salud Carlos III. Pero, en este caso, ha aparecido la prueba clave, un testimonio mudo, una pista incriminatoria. Un trabajo recién publicado por la revista científica PLoS ONE documenta, a modo de sentencia judicial, el primer asesinato de la historia de la Humanidad.

Dos agujeros, dos fracturas hermanas, en uno de los 17 cráneos -concretamente el Cr-17- de homínidos de alrededor de 430.000 años de antigüedad encontrados en el yacimiento de Atapuerca (Burgos) han guardado silencio durante todo ese tiempo para decir ahora, a voz en grito, que el individuo joven al que pertenecieron esos huesos murió de forma precipitada a consecuencia de sendos golpes en la frente con un objeto contundente, en una brutal y fatal agresión cara a cara. Y de un diestro, por cierto.

Hay dos preguntas iniciales que con toda seguridad se hizo el equipo de investigación de Atapueca tras reconstruir el cráneo y ver ambas fracturas. ¿Se produjeron cuando el individuo aún estaba vivo o son consecuencia de roturas del cráneo tras su muerte? ¿Podremos saber qué causó las fracturas?crneo17

Sala, la autora principal del estudio, lleva años trabajando con los cráneos de Atapuerca. Pero no en busca de avales de la conducta violenta de los homínidos desde sus orígenes, sino tratando de averiguar cómo se formó este yacimiento único en el mundo para el Pleistoceno Medio (desde hace unos 800.000 años hasta algo más de 100.000 años). Para ello una de las mejores formas de hacerlo, tras la reconstrucción de los 17 cráneos y los 28 individuos encontrados hasta la fecha -a partir de más de 6.700 pedacitos encontrados en la Sima de los Huesos-, es estudiar las fracturas en busca de información sobre cómo vivieron y cómo murieron esos homínidos.

Los investigadores revisaron minuciosamente los cráneos uno a uno en busca de indicios que pudieran explicar qué los llevó hasta el fondo del de la sima, un pozo vertical de 13 metros de profundidad, situado 30 metros bajo la superficie terrestre y a más de 500 metros de la entrada más cercana de la cueva kárstica que forma el yacimiento de Atapuerca. Fue el último de ellos, el Cr-17, el que ocultaba el crimen.

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Cráneo 17 con fracturas óseas.

(A) Vista frontal del cráneo 17 que muestra la posición de los eventos traumáticos, T1 (inferior) y T2 (superior); (B) Vista detallada ectocraneal de las fracturas traumáticas que muestran las dos muescas similares (flechas negras), presentes a lo largo del borde superior de las líneas de fractura. Tenga en cuenta que la orientación de los dos eventos traumáticos es diferente; (C) Detalle de la muesca en T1 con una lupa 2X con un microscopio óptico. (D) Vista endocraneal de T1 y T2 que muestra la gran delaminación cortical de la capa interna (flechas negras).

«Hemos tenido muchísima suerte. Hallamos un cráneo con dos impactos cercanos y cuyos contornos de fractura coinciden en forma a la perfección», explica Nohemi Sala. «La clave no es que le falte un trozo de hueso. Es que cuando se golpea un cráneo que tiene carne, el hueso se comporta como un cuerpo elástico. Por eso se puede saber que el individuo recibió los golpes antes o justo después de la muerte», dice la investigadora.

El equipo científico sometió al cráneo a distintas pruebas habituales en la ciencia forense actual y en la paleontología como escáneres TAC o técnicas de reconstrucción virtual tridimensional. Es decir, crear un modelo digital en 3D del cráneo y de sus fracturas para obtener, por ejemplo, el contorno de las heridas, técnicas a las que estamos más acostumbrados por las series policiacas del tipo CSI que por las investigaciones científicas. La investigadora, y coautora del trabajo, Ana Pantoja , fue la responsable de la reconstrucción digital en 3D punto a punto. «Los dos impactos no sólo eran paralelos, cuando los vimos virtualmente nos quedamos sorprendidas… eran iguales!», cuenta Sala.

Lo que no tienen manera de averiguar los investigadores es qué tipo de arma homicida causó las fracturas. «Fue un objeto de gran dureza, pero no podemos saber si era de roca, de madera…», dice Sala. No en Atapuerca, pero sí hay documentadas herramientas de madera aproximadamente de estas cronologías en Alemania, en el yacimiento de la mina de Schöningen.

Pero existen otros datos que sí permiten pensar que los golpes -fuesen con lo que fuese- ocurrieron antes de morir y que, además, fue lo que le causó la muerte al individuo. «Las fracturas se localizan en los sitios típicos de un enfrentamiento cara a cara, lo que nos lleva a pensar que estaba vivo», dice Sala. Ambas fracturas en el hueso frontal tienen trayectorias distintas, fueron causadas por el mismo objeto duro y son muy cercanas una a la otra sin que haya otras roturas en el cráneo, de forma que la posibilidad de que fuese una caída queda descartada. Además, los investigadores no han encontrado ninguna señal de cicatrización ni de recuperación del tejido óseo. Es decir, que los golpes fueron mortales. Fue un asesinato.

Los homínidos de la Gran Dolina de Atapuerca –Homo antecessor– ya habían mostrado a los investigadores a través de marcas en los huesos fósiles evidencias inequívocas de canibalismo, pero ocurrieron 400.000 años antes del asesinato de la Sima de los Huesos. Según los investigadores, en este grupo el canibalismo está totalmente descartado.

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Análisis mediante Tomografía computarizada de los traumas del cráneo 17.

No obstante, tan importante o más que documentar el primer caso de asesinato de la historia de la Humanidad, son las conclusiones que este trabajo han permitido obtener al equipo de Atapuerca. El yacimiento burgalés lleva 20 años siendo un referente mundial indiscutible para el estudio de la evolución humana. Pero en ese tiempo, nadie ha logrado descifrar el enigma que esconde la Sima de los Huesos, donde se acumulan los fósiles de 28 individuos del linaje de los neandertales de hace unos 430.000 años. ¿Cómo llegaron aquellos cuerpos al fondo de una sima de 13 metros de profundidad?

Desde hace años, el equipo de investigación de Atapuerca liderado por Juan Luis Arsuaga,Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro ha tratado de responder a esa pregunta. Y se han barajado diversas teorías, como que fueron arrastrados hasta allí por grandes carnívoros que los cazaron y los consumieron, que cayeron por accidente al fondo de la sima o que fueron empujados por alguna colada de barro que los acumuló en esa zona.

Trabajos previos del equipo de Atapuerca ya habían descartado la teoría del arrastre de cuerpos por parte de grandes animales comparando las marcas causadas por carnívoros actuales con las de la Sima de los Huesos.«No tenían nada que ver», dice Sala. «Las únicas teorías que aún no habían sido descartadas eran la de la caída accidental y la acumulación intencional de cadáveres», explica José María Bermúdez de Castro (izquierda), codirector del yacimiento de Atapuerca. Este trabajo descarta de alguna forma la caída accidental, porque el individuo Cr-17 fue asesinado y no tiene las fracturas que le hubiera provocado la caída desde una altura de 13 metros. «Lo único que nos queda es la acumulación de cuerpos. Estamos quizá ante el primer acto funerario de la historia. Como yo lo veo, este comportamiento complejo estaba ya presente en estos parientes de los neandertales hace más de 400.000 años», dice Sala.

«En la Sima de los Huesos el 70% de los individuos eran adolescentes o adultos jóvenes, al contrario que en un cementerio al uso, donde solemos encontrar personas mayores y algunos niños, es decir, los más débiles», explica Bermúdez de Castro. «El perfil de mortalidad es catastrófico. No sabemos que ocurrió para que se juntasen tantos cadáveres jóvenes, pero lo que está cada vez más claro es que hay una intencionalidad de agrupar los cuerpos», dice el investigador.

Es una hipótesis que no convence a los expertos internacionales, pero el hallazgo en la sima junto con los 28 individuos de una única herramienta de piedra, un hacha de roca roja perfectamente tallada y bautizada por los investigadores como Excalibur (derecha), trae a la mente una posible ofrenda ritual de objetos propia de los ritos funerarios de multitud de sociedades humanas. Para Nohemi Sala, no se trata de un comportamiento único de Homo sapiens. «Esto tiene que ver con el cariño, con la protección de los cadáveres de los seres queridos», especula la autora.

CASO FAMILIA HOPKINS

Publicado: 7 enero, 2016 en ESTÁ PASANDO, Uncategorized

Rastreado en www.lavanguardia.com

Una patrulla de los Mossos d’Esquadra visitó el pasado 31 de diciembre a la familia Hopkins, en su piso de Girona. No llegaron a entrar en lavivienda. Los agentes acudieron a requerimiento del consulado de los Estados Unidos en Barcelona, que trasladó la preocupación de la empresa para la que trabajaba el padre, ya que hacía semanas que no sabían nada del hombre.

Los agentes llamaron a la puerta y Bruce Hopkins les atendió con absoluta normalidad y les aseguró que estaba bien. Nadie en ese momento podía imaginar que en piso superior de dúplex, sobre una cama y cubierto en mantas y sábanas, yacía muerto desde hacía varias semanas el hijo pequeño de siete años. En el piso no había ningún hedor que llamara la atención de los dos policías.

No fue hasta el martes pasado, la víspera de Reyes, cuando la propietaria del piso acudió a la vivienda porque el matrimonio llevaba varios meses sin pagar los 1.100 euros de alquiler. Tras llamar incesantemente al timbre, la casera escuchó a la mujer gritar de manera angustiosa en el interior y alertó a los Mossos. Los agentes regresaron a la vivienda. Y lo que vino después ya se ha contado. El cuerpo del niño estaba envuelto en mantas y sábanas sobre una de las camas del piso superior.

La autopsia será la que determine cómo y cuando murió el niño, aunque de entrada el grupo de homicidios de los Mossos de Girona descartan indicios de criminalidad en su muerte. Tanto es así, que transcurrieron varias horas hasta que los padres fueron detenidos e imputados. Los agentes están sorprendidos de la “naturalidad” con la que el resto de la familia convivía con el cadáver del pequeño. Pero no solo los padres, también los otros dos hijos, un chico y una chica de 13 y 15 años, que veían con normalidad estar en casa con su hermano muerto.

Los padres continúan este jueves detenidos en los calabozos de la comisaría de Vista Alegre de Girona y este viernes pasarán a disposición judicial. “Ni siquiera son conscientes de que su hijo está muerto. Es como si estuvieran esperando que despertara en algún momento. Los padres están desolados. Y los otros dos hijos no acaban de entender qué está pasando. Todo esto es de una enorme tristeza”, comentó una fuente no oficial al tanto de la investigación.

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Agentes de Policía Nacional y de la Guardia Civil han detenido a seis personas como presuntas autoras de los delitos de secuestro, lesiones, amenazas, contra la integridad moral, tráfico de drogas y robo con violencia.

Los arrestados secuestraron a un joven en una casa de campo en Málaga, donde durante los tres días que permaneció encerrado solo fue alimentado con agua y sufrió constantes amenazas y maltrato físico.

Las investigaciones, en el marco de la operación ‘Moll Rawa’, se iniciaron el pasado día 14 de octubre, cuando se recibió en las salas del 062 y del 091, a través del servicio Emergencias 112 Andalucía, la llamada de un varón con acento extranjero comunicando que llevaba tres días secuestrado por una banda y que había aprovechado un descuido de sus captores para hacerse con un teléfono y hacer la llamada de auxilio.

Así, una vez localizada la ubicación desde donde se había realizado la llamada, acudieron al lugar varias patrullas para intentar localizar a la presunta víctima y sus captores, aunque éstos últimos, ante la presencia policial y el temor a ser descubiertos, liberaron a la víctima que se dirigió por sus medios a un centro sanitario de Málaga donde tuvo que ser asistido por lesiones y síntomas de deshidratación. Al parecer, y según los investigadores, los secuestradores exigían a esta persona el pago de una deuda por asuntos relacionados con el narcotráfico, según ha informado la Policía Nacional a través de un comunicado.

Por ello, una vez activado el protocolo nacional para casos de secuestros, y tras las pesquisas, los investigadores lograron identificar a uno de los presuntos cabecillas del chantaje, un ciudadano marroquí que encargó el secuestro a tres españoles residentes en la barriada malagueña de Los Asperones. También fueron identificados una madre y su hijo, los cuales proporcionaron la vivienda donde estuvo retenida la víctima. Ya identificados plenamente se llevó a cabo un dispositivo para su localización y detención que culminó a finales del mes de noviembre con el arresto de cinco hombres y una mujer.

Durante la operación, además, se han practicado cuatro registros en diferentes domicilios de Málaga en los que han sido intervenidos 8.000 euros, pequeñas cantidades de droga, balanzas de precisión, tres vehículos, teléfonos móviles y efectos utilizados para inmovilizar a la víctima del secuestro como bridas de plástico, cinta americana y tenazas.

De las seis personas detenidas por un presunto delito de secuestro, torturas y vejaciones, cinco han ingresado en prisión. La investigación ha sido desarrollada por el Equipo de Policía Judicial y el Grupo Usecic de la Guardia Civil de Coín (Málaga), el Grupo I de Udyco y el GOES de Policía Nacional de la Comisaría Provincial de Málaga.